Selecciona tu país
América
Argentina
Brasil
Canadá
Chile
Colombia
Costa Rica
Ecuador
El Salvador
Estados Unidos
México
Perú
República Dominicana
Uruguay
Europa
Alemania
Austria
Bélgica
Croacia
Dinamarca
Eslovaquia
Eslovenia
España
Finlandia
Francia
Grecia
Hungría
Irlanda
Italia
Letonia
Malta
Noruega
Países Bajos
Polonia
Portugal
Reino Unido
República Checa
Serbia
Suecia
Suiza
Resto del mundo


La tía Harry y la señora Klein
Henry Van Dyke;Victoria Alonso Blanco (Autor) · Tusquets Editores S.A. · Tapa Blanda
Quedan más de 100 unidades
19,86 €La historia de dos viudas unidas por una amistad que traspasa las fronteras de clase social y de raza.
Su deuda con Truman Capote, Carson McCullers, Tennessee Williams y otros escritores es patente, y aun as su voz es nica: divertida, inteligente, un poco excéntrica. … Un escritor valiente y de gran talento. The New York Times
Irresistible. … Esta deliciosa historia de iniciación de un joven negro gay escrita por Van Dyke se adelant varias dcadas a su tiempo. Library Journal
En un pequeño pueblo de Michigan, a finales de la década de 1950, la acaudalada viuda Etta Klein ha dependido, durante ms de treinta años, de Harriet Gibbs, su ama de llaves, una mujer negra de origen humilde. Y aunque entre la ta Harry y la seora Klein se ha desarrollado una relación más íntima que una amistad, no llegan a formar una pareja; son, sin embargo, inseparables, muy distintas, y las dos tienen la lengua muy suelta. La seora Klein, que siempre ha lamentado la muerte prematura de Sargeant, su hijo favorito, ha acogido bajo su protección al sobrino de la tía Harry, el precoz y gay Oliver, de diecisiete años. Oliver se enfrenta a su partida a la universidad, y a los seductores avances de la cocinera de la casa, cuando la llegada de un médium llamado Maurice LeFleur lo pone todo patas arriba. Con un final conmovedor, esta extraordinaria novela es una rareza en muchos sentidos, a la vez que profundamente moderna.
¿Tienes una pregunta sobre el libro? Inicia sesión para poder agregar tu propia pregunta.


